¿Cuáles son las principales lecciones que debemos aprender e implementar en la educación a distancia, después de la pandemia de COVID-19?

 

¿Cuáles son las principales lecciones que debemos aprender e implementar en la educación a distancia, después de la pandemia de COVID-19?



Hablar de un contexto de constante cambio creo que se queda corto ante la situación vivida a partir de la pandemia por COVID-19, en donde la mayoría de las dinámicas sociales se llevaron a cabo desde lo virtual, y ahora sí, toda esta era digital en donde herramientas que ya conocíamos y otra no tanto, las utilizamos de manera habitual, para comunicarnos, para realizar comprar, para hacer consultas médicas, para todo. 

Ahora el hablar de la utilización y sus implicaciones dentro de lo educativo de las herramientas tecnológicas, era casi sin sentido poder mencionarlo, nos dimos cuenta que todo esto se puede llevar a cabo y puede tener muchos beneficios, sin duda los esfuerzos de todos para poder llevar a cabo las clases, por parte de alumnos y maestros, fue impresionante, pareciera que estábamos preparándonos desde el 2004 con la web 2.0 para sobrellevar este momento.

En relación a estas nuevas dinámicas, implementadas desde la educación a distancia, y sobre todo desde lo virtual que se implementó después de la pandemia por COVID-19, Acosta (2012), nos recuerda lo correspondiente a esta modalidad:

Ahora bien, esta situación no puede ser asumida como radicalmente opuesta, ya que se dan situaciones de presencialidad en aula en los alumnos a distancia, así como situaciones de estudio independiente de alumnos de sistemas de educación presencial. La diferencia podría ser asumida como de frecuencia de las situaciones. En la educación a distancia el proceso de aprendizaje se genera sin la presencia de un docente y de un grupo presencial; mientras que en la educación presencial este proceso se da en el aula de clases, en presencia de un docente y bajo su coordinación, así como con el acompañamiento del grupo de clase. (p. 36-37)

 

            Lo anterior nos recuerda que este traspaso de responsiva al alumno como actor principal de su aprendizaje, y donde el maestro pasa a tener un papel de facilitador y guía, es algo que se tiene que establecer de manera congruente desde la planeación didáctica, para que así el discente tenga claro su papel dentro de las estrategias implementadas.

            Dentro de estas dinámicas es de suma importancia la comunicación entre alumno – maestro, y que como menciona Acosta (2012), “es una comunicación que se caracteriza por su condición de bidireccional mediada, o sea de doble vía, es un diálogo didáctico diferido que se da por medio de los materiales didácticos” (p. 20), y que esta puede ser en tiempo real o en diferentes tiempos (sincrónica y asincrónica).

REFERENCIAS:

Acosta, M. (2012). Fundamentos de la educación a distancia. La Universidad Abierta Para Adultos, una experiencia de educación superior a distancia. Santiago: UAPA.

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